La violencia ligada al narcotráfico marcó un punto de quiebre en Yucatán al registrarse el primer ataque armado del año, con saldo de tres personas muertas y un menor de edad gravemente herido en el municipio de Dzilam González, hecho que provocó una amplia movilización de corporaciones de seguridad estatales.
Durante la tarde del 5 de enero de 2026, se confirmó que tres fueron las víctimas mortales tras la irrupción de un comando armado en una caballeriza del municipio. Inicialmente se reportaron heridos; sin embargo, uno de ellos falleció horas después en el hospital, elevando el número de ejecutados.
Las autoridades identificaron a los fallecidos como Juan Carlos Valdez G., de 22 años, alias “Nato” o “Juanito”, originario de Quintana Roo; Ariel K. R., de 15 años, conocido beisbolista local, ambos privados de la vida en el lugar del ataque; así como Luis Kuk T., de 30 años, alias “Gary”, quien fue trasladado con vida a un hospital, pero murió posteriormente a causa de las heridas por arma de fuego.
El único sobreviviente es Emanuel Palomino, de 15 años, quien presenta múltiples impactos de bala y permanece hospitalizado en estado de gravedad. El menor laboraba como cuidador de caballos en el sitio donde ocurrió la agresión.
De acuerdo con versiones recabadas por autoridades, los agresores —presuntamente vinculados al Cártel de Caborca— habrían llegado con la intención de ejecutar a un objetivo específico, pero al no localizarlo arremetieron contra su hijo y empleados, desatando el ataque indiscriminado.
La zona fue asegurada por elementos de la Policía Estatal de Investigación, bajo el mando del secretario de Seguridad Pública, Luis Felipe Saidén Ojeda, y del subsecretario Carlos Flores Moo. De manera paralela, la Secretaría de Seguridad Pública de Yucatán desplegó operativos en municipios como Dzidzantún, Motul, Tekax y Ticul.
Hasta el cierre de esta edición, se reporta al menos una persona detenida, localizada al interior de un hotel en el centro de Ticul, presuntamente relacionada con el ataque, mientras continúan las investigaciones para dar con el resto del comando armado.
El asesinato de tres personas —dos de ellas jóvenes y una menor—, así como la gravedad del sobreviviente, rompió la percepción histórica de seguridad en Yucatán. Dzilam González se suma así a la lista de municipios impactados por la expansión del crimen organizado, en un episodio que deja al descubierto la vulnerabilidad de zonas que hasta ahora se consideraban ajenas a la violencia del narcotráfico.




