Puerto Morelos, Quintana Roo.— Una violenta persecución armada y balacera registrada durante la madrugada dejó dos personas ejecutadas y tres más heridas, en un episodio que, según diversas líneas de investigación y versiones extraoficiales, podría estar vinculado con disputas internas entre presuntos integrantes del Cártel de Sinaloa y actores políticos locales por el control de la plaza y la sucesión política en este municipio.
El ataque ocurrió alrededor de las 03:00 de la madrugada, cuando cinco hombres que viajaban en un automóvil negro fueron perseguidos por sujetos armados que se desplazaban en otro vehículo. Durante la persecución, los agresores abrieron fuego en repetidas ocasiones contra la unidad en movimiento, generando pánico entre vecinos y una fuerte movilización policial.
La persecución se extendió por varias calles del municipio hasta que el vehículo atacado fue alcanzado por las ráfagas. Uno de los ocupantes murió en el lugar, mientras que otros resultaron gravemente heridos por impactos de bala. Posteriormente se confirmó la muerte de una segunda persona, elevando el saldo del ataque a dos fallecidos y tres lesionados.
Paramédicos trasladaron a los heridos a hospitales de la región bajo un fuerte dispositivo de seguridad, mientras que corporaciones policiacas y fuerzas estatales desplegaron un operativo para intentar ubicar a los responsables, quienes lograron escapar tras el ataque armado.
Sin embargo, el trasfondo del hecho podría ir más allá de un simple ajuste de cuentas. Versiones que circulan en el ámbito político y de seguridad apuntan a que células vinculadas al Cártel de Sinaloa, presuntamente respaldadas por operadores y activistas políticos locales, mantienen una lucha interna por el control territorial y la influencia en el proceso político que se perfila rumbo a la sucesión municipal en Puerto Morelos.
De confirmarse esta línea, el ataque reflejaría una mezcla explosiva entre narcotráfico y disputa política, un fenómeno que en distintos municipios turísticos del Caribe mexicano ha comenzado a encender alertas entre autoridades y analistas de seguridad.
Hasta el momento, las autoridades no han confirmado oficialmente el móvil del ataque ni la identidad de las víctimas, aunque la Fiscalía estatal abrió una carpeta de investigación para esclarecer los hechos.
Mientras tanto, el episodio vuelve a colocar a Puerto Morelos en el mapa de la violencia criminal, en medio de tensiones que, según diversas versiones, no solo se disputan el control del territorio, sino también la influencia en el poder político local.



