Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo.— La violencia ligada al crimen organizado continúa sacudiendo la Zona Maya, donde durante la madrugada de este miércoles un comando armado privó de la libertad a dos hombres en la comunidad de Tepich, en un hecho que se suma a una cadena de ataques y presuntos ajustes de cuentas vinculados con integrantes del Cártel de Caborca que operan en la región.
De acuerdo con reportes preliminares, el doble “levantón” ocurrió alrededor de las 03:00 de la madrugada, cuando las víctimas fueron interceptadas por sujetos armados que las sometieron con violencia y las obligaron a subir a un automóvil color negro, con rumbo desconocido.
El hecho generó una rápida movilización de corporaciones de seguridad luego de que vecinos alertaran a las autoridades a través de los números de emergencia. En el operativo de búsqueda participaron elementos de las Fuerzas Armadas, Policía de Investigación y policías municipales, quienes desplegaron recorridos en caminos y comunidades cercanas.
Aunque las familias de las víctimas no presentaron una denuncia formal por temor a represalias, el caso volvió a encender las alertas en el municipio, donde en los últimos días se ha registrado una preocupante escalada de violencia.
Informes de seguridad indican que desde el domingo hasta este miércoles se han registrado al menos cuatro “levantones” en el municipio. De las víctimas, solo una ha sido localizada con vida, mientras que el paradero de las otras tres personas continúa siendo desconocido, generando temor e incertidumbre entre los habitantes de la región.
En círculos de seguridad se advierte que estos hechos podrían estar relacionados con ajustes de cuentas entre células criminales, particularmente con integrantes del Cártel de Caborca, organización que en los últimos años ha intentado consolidar presencia en distintos puntos del sur y centro de Quintana Roo.
La situación ha generado preocupación entre pobladores de la Zona Maya, quienes observan con inquietud cómo la violencia ligada al narcotráfico comienza a penetrar comunidades que históricamente habían permanecido alejadas de los conflictos del crimen organizado.
Mientras tanto, las autoridades mantienen operativos en la región y continúan las investigaciones para localizar a las víctimas y esclarecer los hechos, en medio de un escenario marcado por la disputa territorial y los ajustes de cuentas entre grupos criminales.



