Playa del Carmen, Quintana Roo, 30 de marzo de 2026.— En un movimiento que trasciende lo simbólico y se coloca en el terreno de las políticas públicas con enfoque de derechos, la presidenta municipal Estefanía Mercado puso en marcha la primera Sala de Lactancia dentro de las oficinas del Registro Civil, ubicadas en el nuevo Palacio Municipal.
La iniciativa no es menor: instala en el corazón de la administración pública un espacio destinado a garantizar condiciones dignas, seguras y privadas para la lactancia materna, una práctica reconocida como derecho fundamental tanto para las madres como para la primera infancia.
“Cuando un gobierno pone en el centro a las madres, a las niñas y a los niños, construye una ciudad más humana”, sostuvo la alcaldesa, al subrayar que este tipo de acciones redefinen la forma en que el Estado se relaciona con las familias.
El contexto es claro y preocupante. En México, dos de cada tres bebés no reciben lactancia materna exclusiva durante sus primeros seis meses de vida, una cifra que evidencia rezagos estructurales en el acompañamiento institucional a las mujeres. Frente a ello, la apertura de esta sala busca cerrar brechas desde lo local, con una intervención concreta en un espacio cotidiano de interacción ciudadana como lo es el Registro Civil.
La presencia de una madre con su bebé durante la inauguración no fue casual: funcionó como recordatorio tangible de que las decisiones de gobierno impactan directamente en la vida diaria de las familias. Bajo esa lógica, la administración municipal apuesta por construir entornos más empáticos y funcionales para las mujeres que maternan.
Acompañada por el secretario general del Ayuntamiento, Luis Herrera Quiam, y la directora del Registro Civil Municipal, Luz Marinelly Carrillo Reyna, Mercado posicionó esta acción como el inicio de una política más amplia orientada a la inclusión y al bienestar social.
Más allá de la infraestructura, la Sala de Lactancia representa un viraje en la narrativa institucional: reconocer que los cuidados, históricamente invisibilizados, también son asunto público. En esa ruta, Playa del Carmen comienza a sentar precedentes sobre cómo integrar la perspectiva de género y de infancia en la operación diaria del gobierno.



