México atraviesa un repunte severo de sarampión que no se registraba desde hace años, y la causa es clara: se dejó de vacunar a los niños. La baja cobertura de inmunización ha colocado al país en el primer lugar de casos en América, encendiendo alertas sanitarias a nivel regional.
Miles de contagios se han confirmado en territorio mexicano, junto con muertes derivadas de complicaciones en menores sin protección. El sarampión, una enfermedad altamente contagiosa y totalmente prevenible con dos dosis de la vacuna triple viral, encontró condiciones ideales para propagarse debido a los retrasos y omisiones en la vacunación infantil.
Más del 70 % de los casos detectados en México corresponden a personas no vacunadas o con esquemas incompletos. La mayoría de ellos son niños pequeños, quienes enfrentan el mayor riesgo de hospitalización y complicaciones graves.
Ante esta situación, autoridades nacionales han reforzado las campañas de vacunación en aeropuertos, terminales y centros de salud, aunque el reto sigue siendo enorme. Para frenar la transmisión, México necesita una cobertura de vacunación superior al 95 %, porcentaje que hoy está lejos de alcanzarse.
La conclusión es contundente: México enfrenta este brote de sarampión porque se dejó de vacunar a los niños. Mientras persistan las brechas de inmunización, el virus seguirá avanzando y poniendo en riesgo la salud infantil en todo el país.




