La Secretaría de Marina asestó un golpe contundente al crimen organizado en Concordia, Sinaloa, al asegurar y deshabilitar 10 campamentos utilizados por grupos delictivos, en la misma zona serrana donde fueron secuestrados trabajadores de una mina de capital canadiense el pasado 23 de enero.
Los campamentos fueron ubicados en el poblado Los Naranjos, durante los operativos de búsqueda de los mineros desaparecidos. Una vez localizados, personal naval procedió a inhabilitarlos debido a que se trataba de puntos de operación criminal en plena sierra sinaloense.
En una segunda intervención en la comunidad de El Verde, también en Concordia, elementos de la Marina aseguraron alrededor de 1,600 cartuchos útiles, 46 cargadores, un artefacto explosivo improvisado, así como chalecos tácticos y equipo balístico, evidencia de la presencia de células fuertemente armadas que operan en esa región del estado.
Estas acciones forman parte de la investigación abierta tras la desaparición de los trabajadores de la mina. Como parte del despliegue, autoridades han realizado cateos en al menos cinco inmuebles —cuatro en Concordia y uno en Mazatlán— donde se han encontrado objetos que podrían pertenecer a las víctimas, mismos que ya están siendo analizados.
La zona permanece bajo fuerte vigilancia militar mientras continúa la búsqueda de los mineros y las labores para desarticular por completo la estructura delictiva que opera en la sierra de Sinaloa.



