Un juez federal concedió una suspensión provisional que abre la puerta para reactivar los casinos en línea de Ganador Azteca, empresa vinculada a Ricardo Salinas Pliego, pese a que sus cuentas permanecen congeladas por presunto lavado de dinero. La decisión generó un nuevo choque entre resoluciones judiciales y acciones del Gobierno federal, que en semanas recientes endureció la vigilancia sobre casas de apuestas asociadas al magnate.
🔎 Un fallo que contradice otra resolución
El juez ordenó que se dejen sin efecto las medidas que bloqueaban e impedían la operación de los dominios utilizados por los casinos en línea, permitiendo la reactivación de sus páginas. Sin embargo, esta determinación choca directamente con otra resolución previa, en la que una jueza negó el desbloqueo de las cuentas bancarias de la misma empresa.
Esto deja un escenario contradictorio:
- Los casinos podrían volver a operar técnicamente.
- Pero sus recursos siguen inmovilizados, lo que limita la operación real de las plataformas.
⚠️ Antecedentes: sospechas que encendieron las alertas
La Secretaría de Gobernación y la Secretaría de Hacienda ordenaron semanas atrás la suspensión de 13 casinos vinculados a Salinas Pliego, tras detectar operaciones financieras inusuales y presuntos vínculos con esquemas de lavado de dinero. Los bloqueos incluyeron plataformas digitales, flujos de capital y permisos operativos.
Ganador Azteca respondió denunciando supuesta persecución política y uso indebido de facultades del Estado.
📅 Lo que viene: fechas clave
El juez fijó el 8 de diciembre para la audiencia donde se determinará si la suspensión se convierte en definitiva.
La audiencia constitucional, donde se resolverá el fondo del amparo, está programada para el 22 de enero de 2026.
En este lapso, la empresa podrá operar bajo un esquema provisional, sujeto a cambios, impugnaciones y nuevas medidas por parte de las autoridades regulatorias.
🧩 Un caso que exhibe las grietas institucionales
La orden judicial no solo revive los dominios de apuesta en línea, sino que también reaviva el debate sobre el alcance y coherencia del sistema de inteligencia financiera, especialmente cuando se trata de empresas de gran poder económico y mediático.
El caso deja al descubierto tensiones profundas:
- La pugna entre autoridades regulatorias y el Poder Judicial.
- La fragilidad de los controles financieros frente a corporativos de alto calibre.
- El debate sobre si el Estado actúa con firmeza o si las decisiones judiciales favorecen a quienes pueden litigar con recursos ilimitados.
Mientras tanto, los casinos de Ganador Azteca se aproximan a una reanudación incierta, en medio de sospechas, litigios y una opinión pública que observa con lupa otro capítulo en la interminable historia legal de Salinas Pliego.



