Miami, Estados Unidos.— En un movimiento que reconfigura el mapa de seguridad en el continente, Estados Unidos firmó un acuerdo con cerca de 20 países de América Latina y el Caribe para coordinar acciones contra los llamados grupos “narcoterroristas”, una estrategia que se concretó sin la participación de México.
El pacto fue anunciado durante la conferencia internacional “Américas contra los cárteles”, realizada en el cuartel del Comando Sur de Estados Unidos en Miami. En este encuentro, autoridades militares y de seguridad de distintos países acordaron reforzar la cooperación regional para enfrentar a las organizaciones criminales transnacionales vinculadas al narcotráfico.
La declaración conjunta establece el compromiso de intensificar la coordinación en materia de inteligencia, seguridad fronteriza y acciones operativas con el objetivo de debilitar las redes del narcotráfico que operan en el hemisferio occidental.
Durante el evento, autoridades estadounidenses señalaron que la región debe pasar a una estrategia más ofensiva contra los grupos criminales que controlan rutas de drogas, armas y tráfico de personas.
La ausencia de México en la firma del acuerdo generó atención entre analistas y observadores internacionales, debido a que el país es considerado uno de los principales escenarios de operación de los cárteles del narcotráfico en el continente.
El acuerdo forma parte de una estrategia más amplia impulsada por Washington que busca clasificar a diversos cárteles como organizaciones terroristas y ampliar los mecanismos de cooperación internacional para combatirlos.
Especialistas en seguridad advierten que esta política podría marcar un cambio importante en la estrategia contra el narcotráfico en América Latina, al impulsar una mayor participación militar y operativa de Estados Unidos en la región.
La nueva alianza regional abre además un debate diplomático sobre el papel que jugará Washington en la seguridad continental, especialmente ante la exclusión de países clave en el combate al narcotráfico.



