Una operación de búsqueda y rescate se activó en el Caribe mexicano tras la desaparición de dos embarcaciones tipo velero con nueve tripulantes a bordo, quienes partieron desde Isla Mujeres con destino a La Habana, Cuba, cargando ayuda humanitaria.
De acuerdo con información oficial, las embarcaciones zarparon el pasado 20 de marzo y debían arribar días después a territorio cubano; sin embargo, hasta el momento no existe comunicación ni confirmación de su llegada, lo que encendió las alertas de las autoridades navales.
Ante la incertidumbre, la Secretaría de Marina activó el Plan Marina en su componente de Búsqueda y Rescate (SAR), desplegando unidades marítimas y aeronaves para rastrear la ruta estimada entre Quintana Roo y Cuba, considerando factores como corrientes marinas, condiciones climáticas y posibles desvíos de navegación.
Los tripulantes, de distintas nacionalidades, viajaban en una misión humanitaria, lo que ha elevado la preocupación internacional. Autoridades mexicanas ya mantienen coordinación con centros de salvamento marítimo de otros países para ampliar el radio de búsqueda.
Además, se emitió un llamado urgente a embarcaciones comerciales, turísticas y pesqueras que navegan en el Caribe y el Golfo de México para reportar cualquier indicio que permita ubicar a los veleros desaparecidos.
Incertidumbre en alta mar
El caso ha encendido protocolos internacionales por tratarse de una desaparición en mar abierto, donde las condiciones pueden cambiar drásticamente en cuestión de horas. La falta de comunicación prolongada incrementa el riesgo para los tripulantes, mientras las autoridades concentran esfuerzos contrarreloj.
Hasta ahora no se ha confirmado si se trata de una falla mecánica, condiciones adversas o algún otro incidente, por lo que todas las líneas de investigación permanecen abiertas.
La búsqueda continúa. En el Caribe, cada hora cuenta.



