Ciudad de México.— En medio de cuestionamientos técnicos y señalamientos difundidos en redes sociales, la presidenta Claudia Sheinbaum rechazó la existencia de fallas estructurales en el Tren Maya, particularmente en el Tramo 5 Sur, ubicado entre Playa del Carmen y Tulum, donde se han documentado posibles hundimientos y trabajos de apuntalamiento en la estructura.
La mandataria aseguró de manera categórica que no existe ningún problema en la infraestructura ferroviaria, minimizando los videos que exhiben intervenciones en columnas elevadas. Según su postura, estas labores forman parte de procesos constructivos y de mantenimiento, y no representan un riesgo para la operación del sistema.
No obstante, el señalamiento ha encendido alertas debido a que el Tramo 5 Sur ha sido uno de los más polémicos desde su construcción, tanto por su complejidad geológica —al atravesar zonas de cavernas y ríos subterráneos— como por las críticas de especialistas que han advertido sobre posibles afectaciones estructurales.
Aunque el discurso oficial insiste en que la seguridad está garantizada, la difusión de imágenes sobre presuntos hundimientos ha incrementado la presión para que se realicen evaluaciones técnicas más transparentes y verificables.
El caso revive el debate sobre la supervisión de obras estratégicas y la necesidad de rendición de cuentas en proyectos de alto impacto, donde la confianza pública depende no solo de declaraciones oficiales, sino de evidencia técnica sólida.
Mientras el gobierno federal sostiene que no hay fallas, el foco sigue puesto en el Tramo 5 Sur, entre Playa del Carmen y Tulum, donde persisten las dudas sobre la estabilidad de la obra en una de las regiones más sensibles del Caribe mexicano.



