En Puebla, alrededor de 100 sexoservidoras marcharon desde el Paseo Bravo hasta el Zócalo de esta ciudad para protestar contra el cierre de antros y hoteles de paso, un programa que está emprendiendo el gobierno municipal, que acaba con su única fuente de ingresos.
Durante su protesta, denunciaron que son objeto de extorsiones y maltratos por parte de elementos de la Policía Municipal y por medio de carteles en mano expusieron su necesidad de trabajar, enfatizando que no son delincuentes.
“Armadas” con gorras, lentes y antifaces exigieron la reapertura de unos siete hoteles y bares del municipio que han sido clausurados; en donde cerca de 300 mujeres acostumbran trabajar.
“Aquí no hay padrotes, estamos solas, trabajamos por nuestros hijos”; “Trabajamos por necesidad, no más discriminación, basta a los operativos contra nosotras las sexoservidoras”; “Basta de agresiones de quienes se supone están para protegernos”; “¿Quiénes nos defienden de los policías?”; “Si ellos nos insultan, nos golpean y explotan”, destacaban en sus letreros.
Agregaron que durante los operativos que ha practicado el gobierno municipal a cargo de Antonio Gil Fayad, las prostitutas son maltratadas física y psicológicamente e incluso las obligan a desnudarse.
“Solicitamos al gobierno municipal de Puebla, que se nos ofrezca garantías para seguir con nuestro trabajo, sin el acoso de la policía, ni el temor de que ya no tengamos espacios a dónde acudir para contactar a nuestros clientes”, señalaron.



