Ciudad de México.— Julio Scherer Ibarra, exconsejero jurídico de la Presidencia (2018-2021) y una de las figuras más cercanas al círculo presidencial en el arranque del sexenio pasado, reaparece con el anuncio de su libro Ni venganza ni perdón, bajo el sello editorial Planeta y en coautoría con el periodista Jorge Fernández Menéndez.
La historia personal que enmarca el relato no es menor: en plena campaña, cuando Andrés Manuel López Obrador sufrió un ataque al corazón y no contaba con dinero ni seguro médico —privado o público—, Scherer Ibarra, amigo de años, puso su tarjeta de crédito como responsiva en el hospital particular donde fue atendido. Con el triunfo electoral, López Obrador lo designó consejero jurídico de la Presidencia, cargo que ocupó hasta 2021. Años después, Scherer se mantuvo como apoyo “activo pero discreto” de la entonces candidata Claudia Sheinbaum, según se ha comentado en el entorno político.
El libro llega con pólvora política. Un adelanto difundido por la revista Proceso atribuye a Scherer Ibarra señalamientos directos contra Jesús Ramírez Cuevas, exvocero presidencial, a quien acusa de haber usado “un decreto” relacionado con ex trabajadores de Luz y Fuerza del Centro como instrumento de operación política, mediante el uso de recursos públicos para construir redes clientelares. En ese mismo fragmento, se afirma que dicha operación habría generado un pasivo cercano a los 27 mil millones de pesos.
La obra será presentada el miércoles de esta semana, en un contexto en el que las memorias de personajes del primer círculo del poder se han convertido en munición para reordenar lealtades, ajustar cuentas y reescribir la narrativa interna del sexenio.
Más allá del título —que suena a promesa de equilibrio—, el adelanto anticipa una disputa frontal por la interpretación de lo ocurrido detrás de los discursos: quién movía los hilos, quién utilizó al Estado como herramienta política y quién terminó pagando el costo de esas batallas. En el fondo, el libro se perfila como un mensaje: el obradorismo no fue monolítico, y sus fracturas siguen abiertas.





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