Un nuevo escándalo sacude a Cancún y vuelve a colocar bajo sospecha a elementos de la Secretaría de Marina, luego de que ciudadanos exhibieran en video un caso de robo, abuso de autoridad y siembra de droga durante un operativo realizado en la Supermanzana 75.
Lo que supuestamente era una revisión de rutina terminó convertido en una escena que desató indignación social y una ola de críticas contra la corporación federal. De acuerdo con las denuncias difundidas en redes sociales, varios ciudadanos fueron interceptados por marinos armados que comenzaron a revisarlos y les quitaron celulares, dinero en efectivo y una tablet.
Sin embargo, el momento que terminó por incendiar las redes ocurrió cuando una de las víctimas decidió llamar a su propio teléfono celular frente a los uniformados. Segundos después, el aparato comenzó a sonar dentro del chaleco táctico de uno de los elementos de Marina.
La escena quedó grabada en video: reclamos, nerviosismo y silencio entre los uniformados mientras ciudadanos exigían la devolución de sus pertenencias. El material se viralizó rápidamente y provocó una fuerte reacción entre habitantes de Cancún, quienes denunciaron públicamente un patrón de abusos durante operativos federales.
Pero el señalamiento más delicado vino después. Los afectados aseguran que uno de los elementos sacó una bolsa con narcóticos con la intención de sembrar droga para justificar una detención ilegal.
La acusación golpea directamente la credibilidad de una institución que en los últimos años ha sido arrastrada a múltiples controversias nacionales, incluyendo señalamientos relacionados con redes de huachicol, actos de corrupción y operativos cuestionados por violaciones a derechos humanos.
El caso ocurre además en un momento particularmente sensible para las fuerzas armadas, cuya presencia en tareas de seguridad pública ha aumentado de forma acelerada en todo el país mientras crece también el número de denuncias ciudadanas por abusos y excesos.
Vecinos de la Supermanzana 75 estallaron contra los elementos señalados y exigieron una investigación inmediata y castigos ejemplares.
“Ahora resulta que quienes deberían proteger a la gente terminan saqueándola y fabricando delitos”, reclamaron ciudadanos molestos tras difundirse el video.
Hasta el momento, la Secretaría de Marina no ha emitido una postura oficial sobre el material que circula ampliamente en redes sociales y que mantiene encendida la indignación pública en Cancún.



