La violencia volvió a golpear de lleno a las estructuras políticas de Morena en el norte del país. María Lucía Mora, dirigente municipal del partido guinda en el municipio de Valle de Allende, Chihuahua, fue asesinada durante la noche del martes 12 de mayo en un ataque armado perpetrado cuando llegaba a su domicilio en la colonia Nicolás Fernández.
De acuerdo con los primeros reportes, hombres armados interceptaron a la también maestra y coordinadora territorial de Morena justo al arribar a su vivienda, donde abrieron fuego en múltiples ocasiones. María Lucía Mora murió en el lugar debido a la gravedad de las heridas, mientras que su esposo resultó lesionado de gravedad y fue trasladado de emergencia a un hospital de la región.
El crimen provocó conmoción en círculos políticos locales y reavivó las alarmas por el nivel de violencia que enfrentan operadores, candidatos y dirigentes partidistas en distintos puntos del país, particularmente en estados donde el crimen organizado mantiene fuerte presencia territorial.
Hasta el momento, la Fiscalía General del Estado de Chihuahua informó que ya inició las investigaciones correspondientes; sin embargo, no se reportan personas detenidas ni se ha confirmado el móvil del ataque.
El asesinato ocurre en medio de un clima nacional cada vez más polarizado y violento, donde actores políticos de nivel municipal se han convertido en objetivos vulnerables en regiones marcadas por disputas criminales, control territorial y tensiones electorales anticipadas rumbo a los próximos procesos políticos.
En Valle de Allende, militantes y simpatizantes de Morena exigieron justicia y el esclarecimiento inmediato del crimen, mientras crece la presión sobre las autoridades estatales para frenar la ola de ejecuciones que continúa golpeando a Chihuahua.



