Ciudad de México.- En pleno debate público sobre congruencia ética y austeridad política, la artista Jimena García Álvarez-Buylla, hija de la exdirectora del Conacyt María Elena Álvarez-Buylla, se ha convertido en blanco de críticas por presumir un lujoso estudio de arte construido dentro de la residencia familiar, justo cuando su madre enfrenta señalamientos por presuntas irregularidades durante su gestión.
El espacio exhibido, ubicado en el mismo terreno donde reside la exfuncionaria en la alcaldía de Tlalpan, fue proyectado por el estudio de arquitectura Estudio MMX. La obra se caracteriza por un diseño geométrico de dos niveles, uso de ladrillo color arena y una integración cuidadosa con la vegetación circundante. Las imágenes compartidas por revistas especializadas generaron rechazo en redes sociales, pues muchos usuarios vieron una contradicción entre el discurso público de austeridad y la ostentación privada.
La controversia fue potenciada por una denuncia presentada por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) contra Álvarez-Buylla, en la que se le atribuyen diversos señalamientos durante su paso al frente del Conacyt: presunto daño al erario, contratos irregulares y pagos sin respaldo documental. Las acusaciones estarían vinculadas a la cuenta pública 2021, con montos superiores a los cincuenta millones de pesos.
La exdirectora defendió que las observaciones de la ASF fueron atendidas y que se iniciaron procedimientos internos para deslindar responsabilidades. Sin embargo, la coincidencia entre la exhibición del estudio y las denuncias en su contra intensificó las críticas sobre su propia coherencia política, especialmente al formar parte de un movimiento que enarbola la austeridad como bandera.
La casa del escándalo se vuelve símbolo de la tensión entre lo que se exige desde el discurso oficial y lo que se practica detrás de escena. En los próximos días se espera que la artista reaccione públicamente y que la exdirectora del Conacyt responda con claridad ante los señalamientos.



