Nayarit, México.— El golpe es directo y con mensaje: las fuerzas federales capturaron a Audias Flores Silva, alias “El Jardinero”, uno de los operadores de alto nivel del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), por quien el gobierno de Estados Unidos ofrecía hasta 5 millones de dólares por información que condujera a su captura.
La detención se llevó a cabo mediante un operativo de alto impacto ejecutado por fuerzas especiales de la Secretaría de Marina, resultado de labores de inteligencia y seguimiento en la región.
“El Jardinero” no es un objetivo menor. Autoridades lo identifican como pieza clave dentro de la estructura del CJNG, con control operativo en zonas estratégicas del Pacífico y vínculos directos con las operaciones de tráfico de drogas hacia Estados Unidos.
Un objetivo prioritario para Washington
Desde hace años, agencias estadounidenses ya lo tenían en la mira al incluirlo en su programa de recompensas contra el narcotráfico, ofreciendo millones de dólares por información que permitiera su captura o condena.
Su perfil lo colocaba como uno de los hombres de confianza dentro del círculo criminal del CJNG, consolidando su influencia en territorios clave como Nayarit, Jalisco y otras zonas del occidente del país.
El impacto: más que una detención
La captura no solo representa un golpe operativo, sino también simbólico. El CJNG, considerado una de las organizaciones criminales más violentas y expansivas de México, ha construido su poder mediante una estructura flexible y una rápida capacidad de regeneración.
Eso plantea la pregunta inevitable: ¿se debilita realmente el cártel… o simplemente se reacomoda?
Reconfiguración criminal en curso
Con la caída de “El Jardinero”, se abre un nuevo capítulo en la disputa interna por el control de rutas, plazas y operaciones. Este tipo de golpes suelen detonar ajustes violentos dentro de las organizaciones, más que su desmantelamiento definitivo.
En el tablero del narcotráfico, cada captura de alto perfil no cierra la historia.
La mueve.
Y en el caso del CJNG, la historia sigue lejos de terminar



