Chetumal, Quintana Roo.— El Congreso local apretó la ley. La XVIII Legislatura de Quintana Roo aprobó una reforma al Código Penal para endurecer las sanciones contra el maltrato y la crueldad animal, elevando penas de prisión y multas en respuesta a la presión social por castigos más severos.
El presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política (JUGOCOPO), Renán Sánchez Tajonar, afirmó que la modificación a los artículos 179 Bis y 179 Ter busca cerrar el paso a la impunidad en este tipo de conductas.
“Se manda un mensaje claro: en Quintana Roo no hay espacio para la crueldad. Proteger a los animales también es proteger a la sociedad”, sostuvo el legislador.
Con la reforma, las penas por maltrato animal que no comprometa la vida del ejemplar pasan de un rango de 1 a 5 años de prisión a uno de 1 a 7 años, mientras que las multas aumentan de 50 a 140 días.
En los casos más graves, cuando el maltrato derive en la muerte del animal, las sanciones escalan de 4 a 10 años de prisión, acompañadas de multas que pueden alcanzar hasta 600 días.
El ajuste legal no solo busca castigar, sino también prevenir. Especialistas han advertido que la violencia contra los animales suele ser un indicador temprano de conductas violentas más amplias, por lo que su atención es clave en la construcción de entornos más seguros.
Desde el Congreso, la reforma se integra a una agenda más amplia de bienestar animal que contempla campañas de esterilización, vacunación y atención veterinaria, como parte de una política pública orientada a reducir el abandono y la violencia.
El mensaje político es directo: el endurecimiento de penas no es solo un ajuste normativo, sino una señal de que el estado intenta responder a una demanda social creciente por justicia y respeto a la vida en todas sus formas.



