La NBA enfrenta uno de los mayores escándalos de su historia tras la detención de decenas de personas, entre ellas jugadores, entrenadores y miembros del crimen organizado, acusados de participar en una red de apuestas deportivas ilegales y partidas de póker amañadas que operaban desde hace varios años en distintas ciudades de Estados Unidos.
Apuestas bajo sospecha
Las investigaciones revelan que entre diciembre de 2022 y marzo de 2024 se realizaron apuestas utilizando información privilegiada desde dentro de la liga. Algunos jugadores habrían alterado su rendimiento en la cancha o simulado lesiones para beneficiar a apostadores, manipulando resultados en juegos específicos.
Otro de los casos descubiertos involucra una red paralela de partidas de póker arregladas que operaba desde 2019 en ciudades como Las Vegas, Miami, Manhattan y Los Hamptons, donde participaban figuras del deporte y empresarios vinculados al mundo de las apuestas.
Jugadores y entrenadores implicados
Entre los señalados destacan Terry Rozier III, actual jugador de los Miami Heat, y Chauncey Billups, entrenador de los Portland Trail Blazers, quienes enfrentan acusaciones por conspiración para cometer fraude electrónico y lavado de dinero.
Las autoridades federales mantienen bajo investigación al menos siete partidos de temporada regular, uno de ellos entre los Charlotte Hornets y los New Orleans Pelicans, por presunta manipulación en el marcador y movimientos atípicos en las apuestas.
Crisis de credibilidad
El caso ha sacudido los cimientos de la NBA, considerada una de las ligas más seguras y vigiladas del deporte profesional. La magnitud del escándalo ha generado preocupación entre patrocinadores, aficionados y directivos, quienes temen que se afecte la integridad del juego y la confianza del público.
Fuentes cercanas a la investigación calificaron el caso como “una de las tramas de corrupción deportiva más descaradas” desde la legalización de las apuestas en línea en Estados Unidos, un fenómeno que ha multiplicado los riesgos de manipulación de resultados.
Futuro incierto
Los detenidos enfrentan cargos que podrían derivar en condenas severas, mientras que la liga prepara una revisión interna sin precedentes para reforzar los controles sobre el personal, las apuestas y los vínculos con casas de juego.
A medida que avanzan las indagatorias, se espera que más nombres salgan a la luz y que la NBA se vea obligada a implementar reformas profundas para restaurar su credibilidad y evitar que el deporte se convierta en terreno fértil para la corrupción.




