Cancún, Q. Roo.— Con un mensaje firme y sin matices, la gobernadora Mara Lezama Espinosa dejó en claro que en Quintana Roo nadie puede agredir a una mujer y pretender quedar impune, sin importar nombre, apellido, cargo público o filiación política.
Durante la primera emisión del año del programa La Voz del Pueblo, la mandataria subrayó que en su gobierno humanista con corazón feminista no existe protección para agresores y que la ley se aplica sin distinción alguna.
“Sea quien sea, se apellide como se apellide y tenga el cargo que tenga, en Quintana Roo no se permite la violencia ni la impunidad; menos aún cuando se trata de violencia contra las mujeres”, afirmó de manera contundente.
Las declaraciones se dan en un contexto de alta sensibilidad social, tras la suspensión dictada por el Poder Judicial contra un juzgador señalado por presunta agresión. Aunque la gobernadora no se refirió a un caso en específico, el mensaje institucional fue claro: no hay excepciones ni privilegios frente a la ley.
“No hay colores ni cargos por encima de la ley”, enfatizó, al señalar que todas las denuncias se investigan a fondo y que existe coordinación permanente en la mesa de seguridad con el Poder Judicial para garantizar justicia efectiva.
Hay que señalar que todavía existen agresores refugiados en cargos políticos, incluso dentro de Morena, que arrastran cuentas pendientes con la justicia. A la luz de estas declaraciones, el mensaje es inequívoco: nadie está a salvo del escrutinio legal y más de uno debería empezar a poner sus barbas a remojar.
En un mensaje con enfoque preventivo, la gobernadora llamó a erradicar la violencia desde los hogares, recordando que el amor no lastima y que la violencia nunca debe normalizarse. Reconoció que, aunque existen casos contra hombres, la realidad estadística confirma que las mujeres siguen siendo las principales víctimas.
Finalmente, exhortó a denunciar cualquier forma de violencia, abuso o acoso, y reiteró que Quintana Roo cuenta con equipos especializados para proteger y acompañar a las víctimas.
“Nadie por encima de la ley y nadie al margen de la ley”, concluyó, reafirmando el compromiso de su administración con la justicia y la defensa de los derechos de las mujeres.




