La violencia volvió a estremecer a Tulum la noche del domingo, cuando un hombre fue asesinado a balazos dentro del reconocido restaurante Rosa Negra, ubicado en plena zona hotelera del municipio. El hecho refleja nuevamente la grave crisis de inseguridad que vive el destino turístico.
De acuerdo con los primeros reportes, la víctima, de aproximadamente 35 años de edad, recibió al menos tres impactos de bala: uno en la espalda, otro en el tórax y un tercero en el abdomen. Paramédicos arribaron al lugar, pero solo confirmaron que el hombre ya no contaba con signos vitales.
Testigos relataron que el agresor vestía completamente de negro y disparó a quemarropa antes de huir del sitio sin dejar rastro. Fuentes cercanas al caso señalaron que el ejecutado era conocido en la zona por su presunta relación con actividades de narcomenudeo, lo que apunta a un posible ajuste de cuentas entre grupos criminales.
Elementos de la Policía Municipal y de la Fiscalía General del Estado realizaron el levantamiento de indicios y acordonaron la escena, mientras se llevan a cabo las investigaciones para identificar al responsable y esclarecer los hechos.
Este nuevo homicidio se suma a una larga lista de ataques registrados en lo que va del año, elevando a 48 el número de personas ejecutadas durante la gestión del presidente municipal Diego Castañón. Apenas el viernes pasado, un hombre fue ultimado en la colonia Yaax Tulum, evidenciando el incremento de la violencia en distintas zonas del municipio.
La situación ha generado preocupación entre habitantes y empresarios del sector turístico, quienes advierten que la inseguridad está afectando la imagen de Tulum como destino de lujo. Los recientes crímenes, perpetrados incluso en zonas exclusivas como la zona hotelera, ponen en entredicho la capacidad del gobierno local para contener la ola delictiva que azota al municipio.
Con este caso, Diego Castañón acumula 48 ejecutados en lo que va del 2025 y un total de 223 desde que asumió la presidencia municipal tras la muerte de Marciano Dzul Caamal. La violencia, lejos de disminuir, continúa marcando la vida cotidiana de uno de los destinos más visitados del Caribe mexicano.



