Autoridades estadounidenses identificaron desde 2020 que la zona de Tapalpa, Jalisco —donde Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, fue localizado y abatido recientemente— operaba como un centro estratégico de lavado de dinero para el Cártel de Jalisco Nueva Generación y su brazo financiero, Los Cuinis. Tres conjuntos de cabañas ubicados en la carretera Tapalpa–San Gabriel funcionaban como negocios fachada utilizados para blanquear recursos provenientes del narcotráfico.
Estas propiedades, administradas mediante empresas que simulaban actividades turísticas, fueron señaladas por autoridades financieras como parte del andamiaje económico del CJNG, cuya fortaleza no solo descansaba en su capacidad militar, sino en una estructura financiera diversificada, diseñada para ocultar el flujo de millones de dólares generados por el trasiego de drogas sintéticas hacia Estados Unidos y otros países.
La zona serrana de Tapalpa, caracterizada por su aislamiento y su actividad turística discreta, resultó ideal para las operaciones ilícitas del cartel. Las cabañas permitían movimientos constantes de personas, vehículos y recursos sin levantar sospechas, al tiempo que proporcionaban un espacio seguro para el propio líder criminal.
De acuerdo con autoridades de seguridad mexicanas, el hallazgo de El Mencho en ese enclave no fue fortuito: la ubicación fue detectada mediante inteligencia militar sostenida, vigilancia aérea y el seguimiento de personas de su círculo cercano, incluida una pareja sentimental que fue trasladada recientemente a ese punto.
La confirmación de que el refugio también formaba parte del entramado financiero del CJNG agrega una dimensión crítica al golpe dado al cartel. No se trataba únicamente de un escondite estratégico, sino de un nodo para insertar capitales ilícitos en la economía formal, un mecanismo esencial para la supervivencia del grupo criminal a nivel internacional.
La caída de El Mencho marca un momento decisivo en la cooperación bilateral en materia de seguridad, pues la desarticulación de su refugio en Tapalpa no solo elimina un punto de mando, sino también un eslabón clave en el sistema de lavado de dinero del CJNG, considerado uno de los más sofisticados del continente.



