CDMX.– El diputado federal José Narro Céspedes se encuentra en el centro de una investigación internacional que lo vincula con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cártel de Sinaloa, una indagatoria que ha escalado al grado de que autoridades estadounidenses consideran altamente probable solicitar su entrega para enfrentar cargos en aquel país.
Agencias de seguridad de Estados Unidos han identificado al legislador como un posible facilitador político que habría permitido el acceso de operadores del narcotráfico a acreditaciones partidistas, utilizadas presuntamente para fortalecer rutas de tráfico y garantizar movilidad sin ser detectados.
La investigación también apunta a que la influencia de Narro pudo haber incidido en la reconfiguración del control criminal en zonas estratégicas, particularmente en Zacatecas, donde las disputas entre facciones delictivas han intensificado la vigilancia del gobierno estadounidense.
La gravedad de los señalamientos ha llevado a que el caso sea analizado dentro de los mecanismos de cooperación judicial bilateral. Funcionarios norteamericanos consideran que, de confirmarse los elementos del expediente, la solicitud de entrega del diputado sería prácticamente inevitable, convirtiéndose en un hecho sin precedentes para un legislador en funciones.
Los señalamientos incluyen la presunta expedición de credenciales a individuos identificados como operadores de “Los Chapitos”, lo que habría facilitado su movilidad y actividades dentro y fuera del país.
En México, legisladores de oposición exigen claridad y responsabilidades, mientras el círculo cercano del diputado guarda silencio. La investigación avanza en ambos lados de la frontera y amenaza con convertirse en uno de los casos más delicados de infiltración criminal en estructuras políticas recientes.
El escenario apunta a una conclusión contundente: si las pruebas se consolidan, Estados Unidos irá por él, y el gobierno mexicano tendrá que decidir si permite que sea juzgado fuera del país.



