El presidente de Cuba, Miguel Díaz‑Canel, respondió públicamente al mensaje de respaldo enviado por el expresidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, a quien agradeció y llamó “querido hermano”, en una reacción que encendió nuevamente el debate político sobre la relación del exmandatario con el gobierno de la isla.
La respuesta de Díaz-Canel fue interpretada por diversos sectores políticos y analistas como una confirmación de la estrecha afinidad política que el tabasqueño mantuvo durante su sexenio con el régimen cubano. El mensaje, difundido en redes sociales, surgió después de que López Obrador reapareciera públicamente para expresar apoyo a Cuba en medio de la crisis energética y económica que enfrenta la isla.
El intercambio de declaraciones generó fuertes críticas en el ámbito político mexicano. Voces opositoras señalaron que la postura del exmandatario resulta polémica en un momento en que México enfrenta graves problemas de seguridad, violencia y desapariciones, temas que —según sus detractores— deberían ocupar el centro del debate público nacional.
Para sus críticos, la escena resulta simbólica: el líder cubano agradeciendo el respaldo mientras el expresidente mexicano rompe el silencio de su retiro político para pronunciarse sobre la situación de La Habana. En ese contexto, analistas han señalado que el gesto reaviva la discusión sobre si el respaldo de López Obrador representa solidaridad con el pueblo cubano o una muestra de afinidad política con el sistema de gobierno de la isla.
Durante su mandato, López Obrador defendió en diversas ocasiones al gobierno cubano frente a sanciones internacionales y cuestionó el embargo impuesto por Estados Unidos, postura que le valió tanto respaldo de sectores de izquierda como críticas de opositores que lo acusaron de minimizar la naturaleza autoritaria del régimen.
La respuesta de Díaz-Canel vuelve a colocar en el centro del debate la histórica relación política entre México y Cuba, pero también la figura de López Obrador, cuya influencia en la discusión pública sigue presente incluso después de dejar la presidencia.



