No sólo prestadores de servicios náuticos turísticos, si no también pescadores furtivos han sido los responsables de quitar el sistema de boyado que existía en la zona arrecifal de “El Meco”, pues en el área hay una diversidad de especies hasta de pepino de mar que es sustraída del lugar de forma clandestina.
No obstante para la Comisión Nacional de Areas Naturales Protegidas (Conanp) la formación arrecifal de “El Meco” no se encuentra protegida bajo el instrumento de Area Natural Protegida, con la detección de una falta de vigilancia, trascendió que las boyas que había han desaparecido.
“Hace unos años existió un rosario de boyas de amarre y que además servían para delimitar la zona, pero estos equipos desaparecieron entre los prestadores de servicios y los pescadores furtivos”, afirmó un lanchero de Puerto Juárez que desde hace tres años se encuentra realizando trámites ante la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para que le permitan dar tours a dicha zona de arrecifes.
Añadió que “lo que se publicó hoy domingo, no es nada con lo que pasa por las noches, donde desde Punta Sam se pueden observar varias lanchas de pescadores sacando caracoles, pepino de mar que sí hay en la zona y las autoridades no han hecho nada al respecto”.
Expuso que el proyecto del Programa de Empleo Temporal (PET) que retomó la Conanp, donde diversas cooperativas turísticas están participando con vigilancia comunitaria “ojalá que funcione y que lo antes posible se vuelva a poner el rosario de boyas para que de esta forma se delimite bien el área de arrecifes y tanto catamaranes como yates y embarcaciones en general respeten el lugar”.
Y es que, lo lamentable de esto es que al no haber una zona de señalización, decenas de embarcaciones pasan a toda velocidad por el área de arrecifes, lo que provoca una afectación constante al lecho marino donde existe una gran variedad de peces de diversas especies, e incluso moluscos como el pepino de mar que de acuerdo a los “hombres de mar”, es el alimento predilecto del pulpo.
El sábado pasado, POR ESTO! de Quintana Roo realizó un recorrido por la zona y se pudo detectar una notable explotación turística a dicho recurso, pues se contabilizó a no menos de 10 catamaranes con al menos 30 ó 40 turistas cada uno, es decir, unos 400 turistas snorkeleando casi al mismo tiempo, y eso que aún es temporada baja.
Es importante destacar que la falta de señalamientos en la zona de arrecifes también ha sido factor de algunos accidentes mortales como el ocurrido en noviembre del 2012 cuando una ligera embarcación de nombre “Mayito” con cinco jóvenes pescadores perdieron el control y dos de éstos perdieron la vida.
Lo que trascendió, es que se encontraban pescando en la zona de arrecifes y los cordeles se enredaron y con ello tuvieron complicaciones, a grado de que la pequeña lanchita se volcó.
Fuente: (Por Esto!)



