La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, lanzó un duro mensaje a legisladores de Morena, PT y PVEM en una reunión privada realizada en Palacio Nacional, donde advirtió que el movimiento de la llamada Cuarta Transformación enfrenta un momento decisivo ante la creciente presión política y diplomática de Estados Unidos.
“Solo hay dos caminos: la oligarquía y el entreguismo o el pueblo y la República”, habría expresado la mandataria frente a diputados y senadores oficialistas, en medio de la crisis política detonada por las investigaciones y señalamientos provenientes de Estados Unidos contra figuras cercanas al poder en Sinaloa.
El encuentro ocurrió a puerta cerrada y bajo estrictas medidas de seguridad. Los legisladores dejaron sus teléfonos celulares en el acceso de Palacio Nacional antes de ingresar al salón donde Sheinbaum encabezó una reunión que se prolongó durante más de tres horas.
De acuerdo con versiones difundidas tras el encuentro, la presidenta pidió unidad absoluta dentro de la coalición oficialista y advirtió que “ya no se admite el zigzagueo”, en referencia a posibles divisiones internas derivadas de las presiones internacionales y del desgaste político que enfrenta Morena.
La tensión política escaló en los últimos días después de que autoridades estadounidenses intensificaran acusaciones contra personajes ligados al grupo político del gobernador sinaloense Rubén Rocha Moya, señalado junto con otros funcionarios y legisladores por presuntos nexos con organizaciones criminales.
En respuesta, Sheinbaum insistió en que México no aceptará presiones externas ni actos que vulneren la soberanía nacional, al tiempo que acusó implícitamente a sectores de oposición de respaldar intereses extranjeros.
Sin embargo, las declaraciones presidenciales provocaron nuevas críticas de opositores y analistas políticos, quienes consideran que el gobierno federal intenta convertir la crisis de seguridad y las acusaciones internacionales en un discurso nacionalista para cerrar filas dentro de Morena rumbo a las elecciones de 2027 y 2030.
La ausencia del senador Enrique Inzunza en la reunión también llamó la atención dentro del oficialismo, debido a los recientes señalamientos por presunto nepotismo y las versiones que lo vinculan a investigaciones estadounidenses relacionadas con el entorno político sinaloense.
Mientras el oficialismo habla de soberanía y defensa nacional, la oposición insiste en que el verdadero problema es la presunta infiltración del crimen organizado en estructuras políticas locales, particularmente en Sinaloa, donde la presión internacional ya comenzó a fracturar al Congreso y al propio bloque de la Cuarta Transformación.



