Chetumal, Quintana Roo.— En una apuesta por fortalecer la memoria histórica y el sentido de identidad en el sur del estado, la gobernadora Mara Lezama encabezó la transformación de la emblemática maqueta de Payo Obispo en un museo formal, consolidándolo como un nuevo espacio cultural para la capital quintanarroense.
El recinto, ahora equipado con una sala museográfica, incorpora infografías y material audiovisual que permiten a visitantes conocer los orígenes de Chetumal, cuando aún era conocida como Payo Obispo, antes de adoptar su nombre actual en 1937.
Durante el recorrido inaugural, autoridades estatales destacaron que la obra —compuesta por 167 representaciones de viviendas tradicionales— recrea con detalle la vida cotidiana de los primeros pobladores, así como la arquitectura de estilo anglo-caribeño que aún distingue a la capital del estado.
La mandataria subrayó que este proyecto no solo preserva el legado histórico, sino que lo convierte en un punto de encuentro cultural para nuevas generaciones y visitantes. En ese contexto, enfatizó que entender el pasado resulta fundamental para definir el rumbo de la entidad.
El evento contó con la participación de autoridades municipales, legisladores, representantes culturales y miembros de la sociedad civil, quienes coincidieron en que este espacio representa una “memoria viva” de los orígenes de la ciudad y del desarrollo del sur de Quintana Roo.
La reapertura del museo forma parte de una estrategia más amplia del gobierno estatal orientada a revalorizar el patrimonio histórico y fortalecer el arraigo cultural, en una región que durante años ha buscado mayor visibilidad frente al desarrollo turístico del norte del estado.
Con esta intervención, Chetumal no solo recupera un símbolo de su historia, sino que se posiciona como un referente cultural que busca equilibrar la narrativa del Caribe Mexicano, más allá de sus destinos turísticos tradicionales.



