En un operativo realizado la tarde del 25 de agosto, la Fiscalía General del Estado de Quintana Roo, a través de la Fiscalía Especializada en Delitos de Desaparición de Personas y Delitos Cometidos por Particulares, llevó a cabo un cateo en el rancho “María Bonita”, ubicado a aproximadamente cuatro kilómetros de Laguna Guerrero, en el municipio de Othón P. Blanco.
Un operativo que encierra más preguntas que respuestas
La diligencia se desarrolló durante varias horas. Al concluir, las autoridades colocaron un sello oficial en la reja del inmueble para asegurar el lugar, que quedó bajo resguardo de la Policía Estatal.
Este operativo se da en medio de un contexto delicado: en los últimos días de agosto de 2025, dos personas fueron reportadas como desaparecidas en Laguna Guerrero. Se trata de Saúl Paz García, cuya desaparición fue denunciada el 17 de agosto, y Estela Tec Poot, reportada como desaparecida el 21 del mismo mes.
El 23 de agosto, en un operativo de búsqueda, se localizó un cuerpo en avanzado estado de putrefacción en la orilla de la laguna. Aunque extraoficialmente se especuló que podría tratarse de Estela, al cierre del 26 de agosto la ficha de búsqueda aún no había sido desactivada, lo que indica que no existía una identificación oficial confirmada del cuerpo.
Investigación en desarrollo
Hasta el momento, no se ha precisado si el hallazgo en el rancho “María Bonita” tiene relación directa con las desapariciones. Se ignora también si se encontraron evidencias —como restos biológicos, objetos personales o pistas— que permitan vincular el inmueble con los casos de Saúl o Estela.
Se espera que en los próximos días la Fiscalía emita mayores datos, como resultados periciales, cadena de custodia, o si el inmueble permanecerá bajo aseguramiento mientras avanzan las indagatorias.



