La red internacional del Cártel de Sinaloa volvió a quedar bajo presión luego de que autoridades canadienses detuvieran en Montreal a Diana Lorena Toro Díaz, señalada como presunta operadora financiera de la organización criminal y esposa de Alejandro Flores Cacho, identificado por Estados Unidos como uno de los principales coordinadores de narcopilotos del grupo sinaloense.
La captura ocurrió en el aeropuerto internacional Montréal-Trudeau, donde la mujer de 44 años fue interceptada cuando intentaba ingresar a Canadá utilizando documentos falsos y una identidad apócrifa, según reportes de medios canadienses y estadounidenses.
De acuerdo con las investigaciones, Toro Díaz habría vivido durante años en Canadá bajo distintos nombres, moviéndose entre círculos de alto nivel económico mientras presuntamente operaba parte de la estructura financiera del Cártel de Sinaloa. Las autoridades estadounidenses la mantenían bajo seguimiento por delitos relacionados con narcotráfico y lavado de dinero.
El nombre de Alejandro Flores Cacho aparece desde hace años en expedientes de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, donde es señalado como pieza estratégica en la logística aérea del narcotráfico. Según Washington, coordinaba rutas clandestinas para mover cocaína y dinero entre Sudamérica, México y Estados Unidos utilizando una red de narcopilotos y empresas fachada.
Las autoridades estadounidenses sostienen que la estructura financiera ligada a Flores Cacho incluía negocios agrícolas, restaurantes, empresas de carga aérea y propiedades utilizadas presuntamente para lavar recursos del narcotráfico.
La detención de Toro Díaz ocurre en medio de la creciente ofensiva internacional contra el Cártel de Sinaloa y particularmente contra las redes financieras y familiares ligadas a “Los Chapitos”, facción que actualmente enfrenta investigaciones y procesos judiciales en Estados Unidos.
El caso exhibe nuevamente cómo las estructuras del narcotráfico mexicano han logrado operar durante años fuera del país utilizando identidades falsas, empresas legales y conexiones internacionales para mover dinero y ocultar operaciones criminales.
Ahora, Diana Toro Díaz permanece bajo custodia en Canadá mientras se analiza su posible extradición a Estados Unidos, donde podría enfrentar cargos federales relacionados con narcotráfico y lavado de dinero.



