Una nueva polémica sacude el escenario político y criminal del norte del país luego de que surgieran señalamientos contra Viralink, agencia atribuida a Emilio de la Garza —hijo del alcalde de Monterrey, Adrián de la Garza— por presuntamente haber impulsado mediáticamente a influencers relacionados con el entorno del Cártel de Sinaloa y operadores digitales ligados al grupo político del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
De acuerdo con las acusaciones difundidas en redes y plataformas digitales, Viralink habría participado en la creación y posicionamiento de perfiles señalados como “narcoinfluencers”, algunos de los cuales aparecieron públicamente respaldando la campaña política de Rocha Moya durante el proceso electoral en Sinaloa.
El caso ha escalado debido a que Rocha Moya enfrenta crecientes presiones y señalamientos por presuntos vínculos de personajes cercanos a su administración con estructuras del crimen organizado, particularmente facciones relacionadas con el Cártel de Sinaloa.
Las críticas también alcanzan directamente a Emilio de la Garza, quien en diversas entrevistas y videos difundidos en redes sociales se ha definido como un “junior” beneficiado por el peso político y económico de su familia. En uno de esos materiales audiovisuales afirmó que utilizaba “la mochila” de su apellido “a su favor”, frase que ahora vuelve a circular en medio de la controversia.
El tema ha desatado cuestionamientos sobre el uso de agencias de marketing digital y estructuras de propaganda política para construir figuras mediáticas presuntamente vinculadas al narcotráfico, en un contexto donde la narcocultura y la influencia criminal han penetrado sectores políticos, empresariales y de entretenimiento en distintas regiones del país.
La polémica revive además el debate sobre la presunta infiltración del crimen organizado en procesos electorales y campañas políticas, particularmente en estados golpeados por la violencia como Sinaloa, donde durante los últimos años se han documentado disputas entre facciones criminales, asesinatos de informantes y acusaciones de protección institucional hacia grupos del narcotráfico.
En redes sociales, usuarios y analistas han comenzado a cuestionar si este tipo de esquemas de propaganda e influencia digital podrían repetirse rumbo a futuras elecciones en entidades estratégicas como Nuevo León, donde distintas fuerzas políticas ya se perfilan para la contienda de 2027.
Hasta el momento, ni Emilio de la Garza ni el alcalde Adrián de la Garza han emitido una postura oficial sobre los señalamientos que circulan públicamente.



