CAMPECHE.— Un nuevo percance ferroviario encendió las alertas en torno a la operación del Tren Maya, luego de que el último vagón de una unidad sufriera una salida de vía este lunes 31 de agosto, apenas unos metros después de abandonar la estación San Francisco de Campeche.
El incidente ocurrió alrededor de las 15:30 horas en el tren 303, que cubría la ruta Cancún-Palenque y transportaba a 123 pasajeros. De acuerdo con la información oficial, el maquinista detuvo la marcha de la unidad conforme a los procedimientos técnicos establecidos y no se registraron personas lesionadas.
La emergencia provocó la movilización de personal especializado, elementos de la Guardia Nacional y efectivos de la Secretaría de la Defensa Nacional, mientras los usuarios permanecían bajo resguardo.
Los pasajeros recibieron hidratación y alimentos y posteriormente fueron descendidos de manera ordenada. Después fueron trasladados por vía terrestre hacia la estación de Edzná, desde donde continuarían su recorrido a bordo de otro tren.
El episodio adquiere relevancia política por tratarse de una de las principales obras de infraestructura impulsadas por el Gobierno de México y por los cuestionamientos que cada incidente genera sobre la operación, mantenimiento y seguridad del sistema ferroviario.
El propio Tren Maya informó que se integró una Comisión Dictaminadora de Accidentes Ferroviarios, encargada de realizar la investigación técnica para establecer las causas del percance. Hasta que concluyan esos trabajos será posible determinar qué provocó la salida de vía del último vagón.
Pese al incidente, la empresa señaló que el resto de los servicios continuaba operando con normalidad y reiteró su compromiso con la seguridad de los usuarios.
El antecedente inmediato aumenta la atención sobre lo ocurrido. En junio de 2025 se registró otro descarrilamiento cerca de Escárcega, Campeche, también sin personas lesionadas.
El nuevo episodio vuelve a colocar bajo escrutinio una infraestructura estratégica para el sureste mexicano. Más allá de que no hubo víctimas, la investigación técnica será determinante para establecer si se trató de una falla aislada o si existen condiciones operativas que requieran medidas correctivas.
Para el Gobierno federal, el reto será no sólo mantener funcionando uno de sus proyectos ferroviarios emblemáticos, sino garantizar que cada incidente sea investigado con transparencia y que sus resultados permitan fortalecer la seguridad de pasajeros y trabajadores.




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