AGENCIA SIM
Cancún.- Con la información que la supervisión a los establecimientos de comida china no es algo actual, Miguel Alejandro Pino Murillo, Director de la Comisión Federal de Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), dijo que se mal interpretaron sus palabras en cuanto al tipo de carne que utilizan estos establecimientos para preparar sus alimentos.
Agregó que hicieron la suspensión en meses pasados, pero ya están regularizados, la gente que maneja estos establecimientos son de procedencia asiática, así que desconocían el procedimiento y el cumplimiento de la normatividad. Son diferentes tipos de hierba, pues no son típicas de la región y del país.
Otra de las atenuantes es el idioma, pues casi no hablan español, además que el producto lo tienen en el suelo, el tema de no saber la procedencia y de no contar con la información sobre la procedencia del producto, pues dio origen a la suspensión.
Miguel Alejandro Pino Murillo explicó que los comentarios se han verificado 168 establecimientos de comida china en todo el estado, de un promedio de 600 establecimientos con los que cuentan registrados.
De esos, ocho establecimientos no contaban con los productos etiquetados, así como la procedencia, y la fecha de caducidad, esto suscitó que se hagan las suspensiones, porque eso puede afectar la salud, y al no saber la procedencia se suspendió actividades del restaurante.
“En Cancún dos establecimientos suspendidos en febrero y marzo, en ninguno se encontró carne de rata; los otros fueron en Othón P. Blanco, Cozumel, Playa del Carmen y Tulum. Estamos en plática, porque este es un tema de cultura, porque sus productos son de procedencia asiática. Los que fueron suspendidos ya fueron regularizados, todos cuentan con la norma oficial mexicana”.
Aunque sí dijo que por alguna extraña razón estos establecimientos no contaban con la Norma 251, que es la que ordena que tengan fumigación en el establecimiento, la tarjeta de salud, el tema de bitácora de limpieza, limpieza profunda del establecimiento, el tema del etiquetado de procedencia de los productos, entre otras situaciones.
El funcionario estatal aclaró que el tema de suspensión es de etiquetado, porque no están en español, así que se aseguró el producto, la sanción va de 200 hasta mil salarios mínimos.
De los diez establecimientos suspendidos, que ya funcionan, se dio porque las condiciones de limpieza no fueron las adecuadas, no había tarjeta de salud, la bitácora de limpieza no era la adecuada, concluyó.



