Cancún.— Con emoción contenida y lágrimas de alivio, 80 familias quintanarroenses recibieron las llaves de su nuevo hogar en Cancún, en un acto encabezado por la gobernadora Mara Lezama Espinosa y el director general del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (INFONAVIT), Octavio Romero Oropeza.
La entrega forma parte de la meta estatal de 62 mil viviendas proyectadas para Quintana Roo, un esfuerzo que busca transformar la realidad de miles de trabajadores que durante años esperaron la posibilidad de acceder a un patrimonio propio.
Más que muros y techos, lo que se entregó fueron certezas. Para muchas de estas familias, la vivienda representa estabilidad, seguridad y la oportunidad de construir un futuro distinto para sus hijos. La gobernadora destacó que cada llave simboliza justicia social y dignidad, en un estado que continúa creciendo a ritmo acelerado.
El programa contempla no solo la construcción de casas, sino la integración de comunidades con servicios y condiciones adecuadas para el desarrollo familiar. La coordinación entre los distintos niveles de gobierno ha permitido avanzar en municipios como Cancún, Playa del Carmen y Chetumal, consolidando un proyecto habitacional de gran escala.
Durante el evento, las historias personales dieron sentido a las cifras. Madres trabajadoras, jóvenes matrimonios y familias que por años pagaron renta ahora comienzan una nueva etapa en un espacio propio. La emoción no fue protocolaria; fue auténtica.
En un contexto donde el acceso a vivienda digna es uno de los principales retos sociales del país, la entrega de estas 80 casas marca un paso firme hacia una política pública centrada en el bienestar y en la construcción de comunidad.
Porque cuando una familia recibe su hogar, no solo cambia una dirección: cambia su horizonte.




