Dos impactos de bala en el pecho y el “tiro de gracia” en la cabeza fueron los que recibió Edwin H. U, a manos de sicarios encapuchados que llegaron hasta su domicilio en la Región 103, de donde lo sacaron para dispararle afuera y dejarlo tirado en la calle.
Las autoridades ministeriales confirmaron ayer, que el ahora occiso se dedicaba a la venta de drogas de manera independiente, por lo que se confirma también, que la ejecución fue un ajuste de cuentas cometido por algún grupo delictivo al que no se quiso “alinear”.
La Vicefiscalía de la Zona Norte informó, este martes, que la necropsia practicada al cuerpo de Edwin H. U, reveló que fueron tres los impactos de bala que recibió incluyendo el llamado “tiro de gracia”, la noche del lunes en la Región 103.
Según el médico forense, el cuerpo del occiso presentaba un orificio en la clavícula derecha, uno más en la escápula derecha y el otro, en la cabeza del lado derecho; además de una herida provocada por un golpe en el hombro derecho.
De igual forma, la dependencia indicó que los peritos criminalistas que acudieron al lugar de los hechos, no encontraron ningún casquillo percutido, lo que indica que los sicarios usaron un arma de fuego tipo revólver, sin que se haya podido precisar el calibre.
La esposa del ahora occiso dio una versión diferente a la Policía Ministerial, pues a policías municipales les dijo que a su casa llegaron una camioneta roja y un automóvil del mismo color, del que descendieron cuatro sujetos encapuchados, quienes ingresaron a su domicilio y sacaron a su esposo por la fuerza, para después dispararle estando en la calle.
Más tarde cuando fue entrevistada por los policías ministeriales, la mujer dijo que ella se encontraba comprando en la tienda con su hermana, cuando escucharon una detonación de arma de fuego.
Agregó que al escuchar el disparo salió corriendo y vio que su esposo iba corriendo y unas personas le iban disparando desde una camioneta.
La misma mujer dijo a las autoridades que apenas hace un mes, habían llegado ella, su esposo y su hermana, a rentar el domicilio donde ocurrieron los hechos.
Las primeras investigaciones de las autoridades ministeriales, señalan que el ahora occiso era vendedor de drogas de manera independiente, por lo que era conocido como “chapulín” y habría sido asesinado por un ajuste de cuentas al negarse a vender drogas para algún grupo.



