Carlos Páez mostró preocupación por el negocio inmobiliario impulsado por la ruta del Tren Maya, la cual abarca 9 millones de hectáreas de tierras ignotas. "Sabemos que desarrolladores inmobiliarios, turísticos y de viviendas, y autoridades municipales han sido la fórmula del destrozo territorial...
Hoy se están vendiendo de manera descontrolada miles y miles de hectáreas que tendrán que ver con este negocio", alertó Páez. "El Tren Maya puede ser el motor del jalón para acabarnos lo último de tierra y territorio virgen", lamentó.



