Poco después de la media noche del sábado 18 de abril, unos 700 migrantes murieron en las aguas heladas del Mediterráneo, a unos 180 kilómetros al sur de las costas de Italia.
"Es nada menos que un genocidio": el primer ministro de Malta describió así la tragedia que ocurrió menos de una semana después de que otras 400 personas perdieran la vida intentando hacer el peligroso cruce marítimo.
Pero en mayo habrá otro barco de búsqueda y rescate surcando las aguas en busca de migrantes que huyen de la guerra y la pobreza en África y Medio Oriente, aunque esta difícilmente es una misión salvavidas típica.
Ellos son Chris y Regina Catrambone, una pareja acaudalada cuyo centro médico flotante de 40 metros de eslora ha rescatado a más de 3,000 personas desde que inició operaciones a finales de 2014.
La pareja se inspiró en un sermón del papa Francisco, quien criticó lo que llamó la "indiferencia mundial" ante la crisis de refugiados e invirtió en un barco de pesca de arrastre modificado de 483 toneladas, el Phoenix.
El barco está equipado con dos drones de alta tecnología, una clínica, mil litros de agua, cientos de chalecos salvavidas y alimentos. Su tripulación consiste de 20 personas, entre los que hay médicos, paramédicos y un cocinero.
Los Catrambone usaron su propio dinero y han gastado 445,000 dólares (unos 6.6 millones de pesos) al mes en promedio en gastos de operación; se consideran "empresarios sociales" que ganan dinero con una empresa de seguros, asistencia en emergencias e información de inteligencia.
Una lucha contra el tiempo
En las próximas semanas se dirigirán de nuevo a mar abierto y esperan que este sea el viaje más duro que hayan hecho hasta el momento.
"En realidad estamos luchando contra el tiempo", dijo Regina, quien es originaria de Italia y ahora vive en Malta con su esposo y su hija, ambos estadounidenses.
"Lo que está pasando en Siria y Libia está ahuyentando a la gente", explicó. "La Unión Europea debe emprender una operación de búsqueda y rescate creíble para evitar esta situación. Estaremos allí, pero somos solo un bote", dijo respecto al proyecto, llamado Estación Marítima de Asistencia al Migrante (MOAS, por sus siglas en inglés).



