Una “borrachera” en el interior del penal de Almoloya de Juárez, terminó de forma trágica luego de que uno de los internos perdiera la vida y tres más quedaran ciegos, esto tras consumir alcohol y cocaína que otro reo les había conseguido.
Por estos hechos, la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (Codhem) emitió una recomendación al titular general de Prevención y Readaptación Social estatal, Rubén Fernández, para castigar a los responsables de haber permitido esto, así como mejorar la seguridad interna.
De acuerdo con el expediente, cuatro personas recluidas en el penal de Almoloya de Juárez ingirieron alcohol ‘metano’ y supuesta cocaína en piedra, obtenidos a través de otro recluso.
Por los efectos de las sustancias, los cuatro internos fueron trasladados de urgencia a un hospital público del Estado de México, donde uno murió y los otros tres quedaron con discapacidad visual.
De las investigaciones de la Codhem se desprendió la existencia de violaciones a los derechos de seguridad personal y a la vida, transgresión del principio de debida custodia y cuidado de las personas recluidas, y ausencia de condiciones de gobernabilidad en el centro penitenciario.
La defensoría constató que dentro del penal no existe gobernabilidad, control efectivo ni seguridad interna, pues los reclusos tuvieron fácil acceso a las sustancias tóxicas, lo que se contrapone con la finalidad del tratamiento de reinserción social contenido en la Constitución política mexicana.
Por esta razón, recomendó iniciar el procedimiento administrativo contra los servidores públicos señalados como responsables e implementar un protocolo de procedimientos de supervisión y tratamiento de internos en cualquier situación de riesgo; incluir el monitoreo adecuado durante la noche y en los cambios de guardia, y el control de objetos y sustancias tóxicas e ilegales.
También recomendó la supervisión y evaluación continua del personal, además de recibir cursos de capacitación en materia de derechos humanos, y someterse a los exámenes de control de confianza, medidas que deben respetar en todo momento la dignidad humana de las personas internas.
Cabe mencionar que hace unas semanas varios medios locales informaron que en dos penales del Estado de México, directivos autorizaron la realización de fiestas al interior para celebrar una boda así como un cumpleaños, tanto en el penal de Almoloya de Juárez como Tenango del Valle.



