La jefa de la DEA, Michele Leonhart, anunció el martes su retiro de la agencia antidrogas, informó el secretario de Justicia Eric Holder en un comunicado.
Leonhart había enfrentado creciente presión para renunciar por parte del Congreso, donde algunos pusieron en duda su capacidad tras un crítico reporte que detalla acusaciones de que agentes de la DEA asistieron a fiestas sexuales con prostitutas.
Holder dijo que Leonhart, una agente antinarcóticos de carrera que ha estado al frente de la DEA desde el 2007 y es la segunda mujer en ocupar el puesto, dejará su cargo a mediados de mayo.
“Michele dirigió esta distinguida agencia con honor y he estado orgulloso de considerarla mi socia en la labor de salvaguardar la seguridad nacional y de proteger a nuestros ciudadanos del crimen, la explotación y el abuso”, dijo Holder. El secretario dio crédito a Leonhart por el desmantelamiento de violentas organizaciones narcotraficantes.
Leonhart había sido duramente criticada por su respuesta al reporte sobre la DEA, y un grupo de legisladores refirió en un comunicado que ella era “deplorablemente incapaz de cambiar” la cultura de la agencia.
Luego de una desastrosa comparecencia ante la Comisión para la Supervisión del Gobierno de la Cámara de Representantes la semana pasada, la mayoría de los integrantes de la comisión dijeron que habían perdido la confianza en ella y que “carece de la autoridad y voluntad para tomar las decisiones necesarias para achacar responsabilidades a quienes ponen en riesgo la seguridad nacional y deshonran sus puestos”.
El reporte del Departamento de Justicia que puso en riesgo el trabajo de Leonhart recopiló acusaciones de que agentes antidrogas asistieron a fiestas sexuales con prostitutas, algunas de ellas pagadas por líderes de cárteles locales en Colombia.
El comunicado en el que se expresaba su desconfianza en la funcionaria fue firmado por 13 demócratas y nueve republicanos de la Cámara de Representantes, incluido el presidente de la comisión, Jason Chaffetz, así como el principal demócrata. Chaffetz incluso llegó a decir que Leonhart debería renunciar o ser despedida.
Durante el periodo de Leonhart al frente de la DEA, la agencia fue responsable de varios casos notables, incluida la aprehensión en el 2014 de Joaquín Guzmán Loera, alias El Chapo, en México.
Washington. A lo largo de sus ocho años como directora de la DEA, Michelle Leonhart sobrevivió no solo uno sino varios vendavales.
Sin embargo este último, que involucró a agentes bajo su tutela en fiestas con prostitutas pagadas por narcos colombianos, fue tan brutal que no tuvo más remedio que renunciar
El fiscal General de Estados Unidos, Eric Holder, anunció ayer que Leonhart dejará la agencia antidrogas desde mayo, luego de una carrera de más de treinta años en esta institución.
Holder, en sus palabras de despedida, no menciona el escándalo que le costó la cabeza sino los años de servicio que dedicó a la defensa de la nación y la protección de los ciudadanos.
“Fue un honor tenerla como compañera”, dijo el fiscal quien es su jefe directo.
Pese a ello, nadie duda de que su salida se precipitó por los incidentes que se revelaron sobre la conducta de sus agentes en el país.
La tormenta se desató el pasado 26 de marzo luego de que la Oficina del Inspector General (OIG) presentó un informe en el que documentaba casos de conductas sexuales inapropiadas de funcionarios de varias agencias de EE. UU., entre ellas la DEA y el FBI.
En el reporte se narraban varios sucesos ocurridos entre el 2005 y el 2008 en el que agentes de la DEA habían contratado prostitutas y hecho fiestas en apartamentos pagados por el gobierno de EE. UU.
La OIG alegaba, además, que la DEA se había negado inicialmente a colaborar con la investigación y que, probablemente, las faltas eran mucho más graves y extensas de lo que se creía.
Leonhart fue citada al Congreso la semana pasada para rendir cuentas y generó más controversia cuando dijo que no podía sancionar a los implicados más allá de las dos semanas que les dieron como suspensión. En dos audiencias en el legislativo salió a relucir otro informe, este elaborado por la misma DEA, en el que se acusaba a agentes de recibir regalos y armas de paramilitares en Colombia.
Decía, también, que muchas de las fiestas fueron pagadas con fondos del Gobierno que luego hicieron pasar como gastos operacionales. Al final, legisladores publicaron un comunicado en el que decían que “habían perdido su confianza” en Leonhart, dando a entender que esperaban su renuncia.
El presidente del Comité de Control y Vigilancia de la Cámara de Representantes, el republicano Jason Chaffetz y el demócrata Elijah Cummings consideraron “apropiada” la renuncia de Leonhart a la luz de lo que se ha conocido sobre el escándalo.
El apetito de algunos agentes de EE. UU. por prostitutas, también le costó la cabeza a Mark Sullivan, jefe del Servicio Secreto, por el escándalo de Cartagena en abril del 2012, durante la Cumbre de las Américas.



