En el marco de la 25 sesión del Consejo de Derechos Humanos (CDH) de Naciones Unidas, el canciller ruso Sergey Lavrov y el representante de la Unión Europea (UE) manifestaron hoy sus profundos desacuerdos sobre la situación de Ucrania.
Lavrov afirmó que la presencia militar rusa en la provincia ucraniana autónoma de Crimea continuará "hasta que la situación se estabilice" y hasta que los derechos de los rusos que habitan la zona sean respetados.
Por su parte, el viceministro de Relaciones Exteriores de Grecia, Dimitris Kourkoulas, en representación de la jefa de la política exterior de la UE, Catherine Ashton, manifestó la preocupación de la mancomunidad por la crisis de Ucrania, en particular por el despliegue de fuerzas armadas rusas en Crimea y por la autorización del consejo de la Federación, otorgada el 1 de marzo, para el uso de dichas fuerzas en territorio ucraniano.



