CANCÚN, Q. Roo.- Ana encontró en Uber una forma para que ella y su esposo obtuvieran un sueldo que en otras empresas, aún con licenciatura, les fue negado; sin embargo hoy dice tener miedo a ser violentada mientras trabaja, debido a que las autoridades no la defienden ni a ella ni a sus colegas.
Ana está convencida de que no está cometiendo ningún delito al conducir su vehículo Uber, pues confía en que de lo contrario la compañía no podría tener presencia en otras partes del mundo.
Y a pesar de que afirma que la empresa de transporte paga cada multa que les aplican a los socios, los enfrentamientos y las agresiones no tienen forma de resarcirlas.
“Creo que ninguna autoridad tiene la capacidad de agredir a un ciudadano de una manera violenta, independientemente de lo que argumentan, de que no es legal que Uber esté en Cancún, no lo han podido demostrar”, afirmó.
“No nos está apoyando ninguna autoridad; quisiera pedir de la manera más atenta que todos los ciudadanos nos apoyen si realmente ven que nuestro servicio es bueno, si es de calidad, nuestros autos, nuestras tarifas…”, pidió.(Novedades)



