Aunque desde finales del año pasado no se ha registrado ningún aumento significativo a los productos de la canasta básica y el comportamiento de frutas y verduras es variable, comerciantes del destino temen nuevas alzas a estos insumos, derivadas de la escandalosa cotización del dólar, que afecta incluso al transporte de mercancías de procedencia nacional.
En tanto que carniceros consideran que después de haber bajado el precio de la res y el puerco a mediados de diciembre del año pasado, estos insumos puedan volver a incrementar en cualquier momento, pese a que al menos por ahora los proveedores mantienen estable el precio del kilo de canal.
Respecto al pollo sigue con su tendencia a la baja, hasta el punto que en los tianguis de la ciudad, donde los alimentos son más económicos que en los comercios establecidos, el ave recién matada tiene un costo de 40 pesos por kilogramo y de 29 pesos si se trata de pollo fresco.
En lo que concierne a los abarrotes, a lo largo del 2015 han incrementado de manera sigilosa hasta sumar alrededor del siete y hasta 30 por ciento en algunos artículos.
Sin embargo, al no existir desde hace años los precios oficiales para productos de la canasta básica, que anteriormente eran controlados por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), cada comerciante ofrece los insumos al precio que más le acomoda e influye mucho en este sentido el lugar donde se surten, pues no es lo mismo esperar a los proveedores que comprar en establecimientos al mayoreo o gran mayoreo, que es la estrategia que aplica un buen número de propietarios de pequeños negocios, especialmente los ubicados en colonias y regiones populares.
Tras llevar a cabo un recorrido por diferentes negocios dedicados a la venta de abarrotes, sus propietarios coincidieron en manifestar que por el momento los precios de los productos se mantienen estables, aunque desconocen hasta cuándo se mantendrán en la misma tónica.
“El año pasado fue un bombardeo continuo, prácticamente cada 15 días había alguna cosa que subía, pero estos incrementos no se podían ver reflejados en el precio del producto, hay que absorberlos hasta que ya no se aguante más o arriesgarse a perder más clientela”, expresó Román Garrido Robles, propietario de un negocio de abarrotes.
Quien agregó que en este primer mes del año la latería ha incrementado en promedio 10 pesos por caja, lo que significa que aún puede aguantar los mismos precios sin modificaciones.
En tanto que Alfonso Canché Chimal, propietario de una tienda de abarrotes con giro de frutería, señaló que “lo que sí ha subido es el predial y de manera escandalosa, casi pagué el doble que el año pasado, me cobraron casi mil pesos cuando el año pasado fueron alrededor de 500 pesos y eso que aproveché el descuento; creo que es un abuso, igual que la basura, este año incrementaron el mínimo de dos a cinco kilos, aunque claramente no se generan cinco kilos de basura al día, no vendo jugos ni cocteles de fruta, que es lo que más desperdicios hace por las cáscaras”.
En lo que respecta al comportamiento en el precio de los productos de abarrotes, limpieza e higiene personal, los entrevistados coincidieron en manifestar que se aplicó un aumento de dos pesos promedio en algunas marcas de detergente y otros productos de limpieza, sin descartarse que en el transcurso de estos próximos meses pueda darse otra alza en este tipo de mercaderías.



