Entre esos objetos, indicó Yunes, hay diarios y libretas donde presuntamente Macías anotó de puño y letra números de cuentas bancarias, referencias sobre propiedades en México y el extranjero, “así como una relación extensa de familiares, funcionarios públicos, socios y diversas personas con quienes hacían negocios ilícitos al amparo del poder”.
Entre todas las cosas halladas en la bodega incautada estaban los diarios de la esposa de Javier Duarte, Karime Macías.
Y como hacen los niños de las escuelas primarias tradicionales, la esposa del ex gobernador, prófugo, hacía planas enteras de la frase “Sí merezco abundancia”.



Pero en las libretas aparecen también múltiples direcciones y teléfonos de personas vinculadas a la familia Duarte Macías, y la relación de sus casas y departamentos ubicados en distintos lugares del mundo, detallados, incluso, en un mapa dibujado por la propia Karime Macías de Duarte.
En la bodega había retratos de Duarte y su esposa, palos de golf, vajillas, balones, plumas, una barrica, agendas, réplicas de barcos a escala, arte, una silla para montar caballos, muebles y libros.



