Cinco personas murieron calcinadas al desplomarse una avioneta tipo Cessna 206 en las inmediaciones del ejido Batamote, a media mañana de ayer, solo tres días después que otra aeronave, aquella fumigadora, cayera y se incendiara, con saldo de otro muerto, en otra zona de este municipio.
La nave se quemó completamente, y la matrícula de la misma quedó ilegible, pero se alcanzaban a apreciar letras HUO.
Todavía ayer por la tarde no se contaba con la identidad de las víctimas, y de hecho, será necesario realizarse estudios de ADN, toda vez que los cuerpos fueron casi convertidos en cenizas por las llamas que provocó la aeronave al estrellarse e incendiarse, esto, por causas que todavía se desconocen.
Inicialmente se había informado que la avioneta había salido de la pista de Camagüey, ubicada por la calle 19 de este municipio, cerca de La Trinidad, pero el director de Seguridad Pública, Miguel España Rodríguez, aclaró que en el plan de vuelos es ese lugar no se tenía algún registro de salida que coincidiera con el avionazo a pocos kilómetros de ahí.
Elementos de la Procuraduría General de Justicia del Estado investigaban, ayer por la tarde, qué pista fue la que utilizaron para realizar el despegue y cuál era su destino.
Tampoco en El Caimanero ni en otras pistas de la región se tiene informes de naves de ese tipo que hayan salido al aire antes del accidente.
Testigos presenciales indican que la avioneta se vino a pique como a las 11:50 de la mañana; escucharon el ruido que hizo al impactar al suelo y, enseguida, una tremenda explosión que se oyó en varios kilómetros a la redonda.
Cuando llegaron los primeros lugareños, nada pudieron hacer, pues la avioneta estaba convertida en una pira gigantesca a la cual no se podían acercar ni 50 metros.
En los alrededores del impacto se observaban maletas de ropa y efectos personales de las cinco víctimas, las cuales, aparentemente son de sexo masculino.
Para las dos de la tarde, el lugar era un enjambre de soldados, elementos de la Policía Ministerial del Estado, curiosos, periodistas y policías municipales.
Todo hace indicar que la pequeña aeronave era un Cesna 206, blanca con una lista azul y otra guinda y en la matrícula sólo se alcanzaba a observar una H y lo que pudieran parecer una “U” y una “O”.



