En medio de la complicada situación económica que enfrenta el sector gastronómico de Tulum, restauranteros alzaron la voz para denunciar presuntos actos de hostigamiento durante verificaciones realizadas por personal de COFEPRIS, así como supuestas solicitudes de dinero para evitar sanciones o clausuras.
Empresarios del municipio, quienes pidieron mantener en reserva su identidad por temor a represalias, afirmaron que algunos establecimientos habrían sido objeto de presuntas exigencias de hasta 20 mil pesos mensuales para no enfrentar procedimientos administrativos que afecten la continuidad de sus negocios.
De acuerdo con los denunciantes, durante las inspecciones se imponen requisitos que consideran excesivos o prácticamente imposibles de cumplir, al grado de que observaciones menores, como una mancha en el piso, pueden ser utilizadas para iniciar procedimientos que ponen en riesgo la operación de los restaurantes.
Las inconformidades cobraron mayor fuerza tras difundirse un video en el que un inspector de COFEPRIS realiza una verificación en un restaurante de Tulum. El propietario del establecimiento aseguró que recibió un oficio con 62 puntos por revisar, los cuales calificó como desproporcionados y de difícil cumplimiento.
El empresario precisó que, en su caso, no le fue solicitado dinero; sin embargo, señaló que entre integrantes del sector son constantes los señalamientos sobre presuntos cobros irregulares para evitar clausuras o sanciones.
Los restauranteros hicieron un llamado a las autoridades federales para investigar estas denuncias, transparentar los procedimientos de verificación y garantizar que las inspecciones se realicen con estricto apego a la ley, sin dar espacio a posibles actos de corrupción o abuso de autoridad.
Hasta el momento, COFEPRIS no ha emitido una postura oficial respecto a los señalamientos formulados por los empresarios de Tulum.




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