La policía de Waco, Texas, indicó este lunes que 170 personas continuaban arrestadas en esta ciudad estadounidense, donde nueve miembros de bandas de motociclistas murieron en una pelea entre grupos rivales que terminó en un tiroteo.
La riña se inició en un bar restaurante, el Twin Peaks, y acabó extendiéndose hasta el estacionamiento del centro comercial donde se encuentra el local, un lugar habitual de concentración de motociclistas, citó AFP.
"170 personas que habíamos arrestado han sido encerradas o están en proceso de encarcelamiento en la prisión del condado de McLellan", donde están siendo interrogadas, explicó el sargento Patrick Swanton, de la policía de Waco, en conferencia de prensa. La cifra de detenidos ea considerada "flexible", dijo.
La policía había anunciado antes 192 arrestos.
"Estas (170) personas son acusadas de 'participación en crimen organizado' en relación al tiroteo en Twin Peaks, lo que constituye una acusación pasible de pena de muerte... a causa del número de muertes en un solo episodio", agregó Swanton.
Unas 18 personas resultaron heridas en la refriega, según los reportes coincidentes de medios locales, en su mayoría por disparos o ataques con arma blanca.
"En 34 años de servicio, es la escena de crimen más violenta en la que he estado. Había sangre por todos lados", declaró al diario Waco Tribune el sargento Swanton.
"A apenas diez metros había familias", añadió el agente, sorprendido de que no resultara herido nadie ajeno a los hechos violentos.
Tampoco resultó herido ningún agente durante el incidente, a pesar de que varios sospechosos abrieron fuego contra las fuerzas del orden, afirmó el sargento Swanton.
Los agentes de policía habían sido alertados del encuentro entre las bandas de motociclistas rivales, por lo que intervinieron rápidamente, pero no lograron impedir que la pelea, que inició con puñetazos, terminara con cuchilladas y hasta disparos.
Swanton señaló a los periodistas que más de un centenar de armas de distintos tipos fueron halladas en el sitio del enfrentamiento.
Las autoridades ordenaron el cierre de los comercios del área y trasladaron a algunos de los testigos a lugares seguros, luego de que se reportara que otros miembros de estas bandas rivales se dirigían a Waco para continuar la pelea.



