Cancún.- Habitantes del fraccionamiento Calakmul y aledaños protestaron esta mañana afuera del Palacio Municipal en contra de la destrucción de la capilla San Pablo Apóstol, ocurrido en julio pasado derivado de un dictamen del Ayuntamiento.
Los vecinos, que portaban pancartas defendiendo a la Iglesia Católica, fueron atendidos por el secretario general del municipio, Guillermo Brahms, quien logró que una comitiva de ellos se reunieran en privado con el director de Patrimonio Municipal, Martiniano Maldonado.
Los creyentes católicos señalaron que ellos utilizaban este espacio, erigido en un área de equipamiento municipal, en cambio quienes lo demolieron no moran en la zona.
En contra de los deslindes hechos por distintas autoridades de la Comuna, mostraron un dictamen oficial de la Dirección General de Desarrollo Urbano, en la que se decreta a la capilla como ilegal y se concedía un espacio de 10 días para que fuera retirada.
Fue este el argumento legal utilizado por el Movimiento Social en Pro de los Derechos del Pueblo, de Katherine Ender Córdoba, para demoler la estructura hace un mes.



