Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo.— La desaparición del actor maya Mariano Tun Xool, conocido por su participación en la película “Selva Trágica”, mantiene en alerta a familiares y habitantes de la comunidad de Señor, mientras crece la preocupación ante la posibilidad de que haya sido víctima de una privación ilegal de la libertad.
Mariano Tun Xool, de 38 años, fue visto por última vez el pasado 15 de agosto en la alcaldía de Señor, perteneciente al municipio de Felipe Carrillo Puerto. La denuncia formal por su desaparición fue presentada al día siguiente y la Fiscalía General del Estado de Quintana Roo mantiene activa su búsqueda.
Hasta el momento, las autoridades no han confirmado oficialmente que se trate de un secuestro, por lo que esta posibilidad debe manejarse como una hipótesis mientras avanzan las investigaciones. Sin embargo, el paso de los días sin información sobre su paradero ha incrementado la preocupación entre familiares y habitantes de la Zona Maya.
Una de las tareas centrales de las autoridades será reconstruir las últimas horas en las que fue visto, identificar posibles testigos y determinar si terceras personas participaron en su desaparición.
De acuerdo con la ficha de búsqueda, Mariano Tun Xool es de tez morena, complexión delgada, mide aproximadamente 1.50 metros y pesa alrededor de 70 kilogramos. Tiene cabello negro y lacio, ojos café oscuro y como seña particular presenta una cicatriz de quemadura de aproximadamente cinco centímetros en el hombro izquierdo.
El día de su desaparición vestía playera azul marino, pantalón negro de tela y chanclas azules.
De la pantalla a una búsqueda contrarreloj
Mariano Tun Xool adquirió reconocimiento por interpretar a Jacinto en “Selva Trágica”, producción cinematográfica filmada en escenarios de la selva quintanarroense y que posteriormente llegó a Netflix.
Su desaparición ha generado inquietud en la comunidad de Señor, donde familiares y pobladores permanecen pendientes de cualquier información que permita localizarlo.
La prioridad es encontrarlo con vida y esclarecer las circunstancias en las que desapareció. Mientras no exista una determinación oficial de las autoridades, la posibilidad de un secuestro o privación ilegal de la libertad deberá considerarse una línea por esclarecer y no un hecho acreditado.
Cualquier información que contribuya a establecer su paradero debe ser comunicada inmediatamente a las autoridades correspondientes.



