CANCÚN, Q. Roo.- Con sentimientos encontrados terminó una víctima de robo de su vehículo, pues, aunque las autoridades lograron atrapar tras una persecución a los presuntos responsables, un juez ordenó la liberación inmediata de los presuntos toda vez que los policías de Cancún hicieron uso excesivo de la fuerza, no le leyeron sus derechos a los presuntos además de que los interrogaron y golpearon adentro de las instalaciones de seguridad pública de Cancún.
La víctima tuvo que pagar por el arrastre de la grúa y estadía en el corralón, mientras que los asaltantes están libres.
La víctima, mediante redes sociales, denunció que el pasado domingo 12 de este mes, fue a dejar a su hijo a su casa tras hacer unas compras, pero cuando iba a subirse de nuevo a su camioneta Suzuki Vitara café, fue abordada por dos sujetos identificados como Ángel N de 20 años y un menor de edad, quienes a punta de pistola le robaron el vehículo.
La victima reportó de inmediato el robo al número de emergencias 911, en ese momento las centralistas de emergencias empezaron el monitoreo de las cámaras del C4, fue así que alertaron a los policías municipales para detener a los presuntos asaltantes.
Tras una persecución, se consiguió la detención de los asaltantes en la Supermanzana 248, a un costado del Hospital General, se recuperó la camioneta y a los asaltantes se les presentó ante el Ministerio Público.
En ese momento, le dieron aviso a la víctima que ya tenían a los responsables, así como su camioneta, por ello le pidieron que se presentará ante el Ministerio Público y fue ahí donde los identificó sin temor a equivocarse.
Poco después, los agentes ministeriales le mencionaron que a uno de los detenidos no se le iba a poder hacer nada, ya que era menor de edad y por ello lo iban a soltar, pero que estuviera tranquila, ya que al otro sujeto sí lo iban a poner a disposición de un juez.
Sin embargo, durante la audiencia, el juez ordenó la liberación de Ángel N, ya que según no hubo fundamentos para la detención y el presunto tenía varios golpes además acusó que fue torturado dentro de las instalaciones de seguridad pública de Cancún, lo que se calificó de abuso policial, fue entonces que el juez decidió ponerlo en libertad.
Finalmente, y lo que enojó a la víctima, fue que su camioneta terminó en el corralón Del Sol, donde le dijeron que si quería recuperar su camioneta tenía que pagar ocho mil 500 pesos, de lo contrario no se la podrían entregar.



