Paris Hilton ha vuelto a hacer una de las suyas. La joven heredera ha llevado demasiado lejos su pasión por el póquer y se ha jugado un Bentley Continental GT rosa, valorado en más de 184.000 euros. ¿El problema? Que lo ha perdido. Los padres de la celebrity no se lo han tomado nada bien y han decidido prohibirle la entrada a todos los casinos de su propiedad.
Parece que la fama y los millones no han podido alejar a Paris de las adicciones y la joven es protagonista habitual de polémica tras polémica. Esta vez ha sido su obsesión por el póquer la que la ha metido en un lío. A la joven heredera se le ha ido un poco de las manos y se ha jugado uno de sus coches. Concretamente, ha perdido un Bentley Continetal GT de color rosa, su coche favorito y el complemento perfecto para la celebritiy que tiene todo en común con una Barbie.



