El papa Francisco casó el sábado a una veintena de parejas, algunas de las cuales habían convivido con anterioridad y tenían hijos, en la última muestra de que el pontífice argentino quiere que la Iglesia católica sea más abierta e inclusiva.
En su primera boda desde que se estrenó como papa hace 18 meses, Francisco acompañó los votos de cada pareja, incluidos Gabriella y Guido, que tienen hijos y pensaban que una boda así sería imposible, dijo el servicio de difusión oficial Radio Vaticana.
"Las personas que se casan el domingo son parejas como muchas otras", dijo la diócesis de Roma en un comunicado. "Algunos viven ya juntos, algunos tienen hijos", añadió.



