Julio César Silva Cetina
En los años 90 las empresas que ofrecían el servicio de transporte exclusivo a turistas a menudo tenían que enfrentar bloqueos por parte de taxistas que tenían patente de corzo para actuar como quisieran.
Los bloqueos ocurrían, sobre todo, en Cozumel, donde los taxistas perseguían hasta detener y bloquear el paso a las camionetas de agencias de viajes que transportaban a los turistas.
Eran persecuciones que se volvían peligrosamente mortales. Afortunadamente nunca pasó del susto y la mala imagen para el destino.
Una de las empresas más afectadas por esas acciones era Turismo Aviomar, un conglomerado de empresas surgido a iniciativa de prominentes empresarios yucatecos que se asentaron en Cozumel, donde por décadas fueron prestadores únicos de servicios de transportación maritima.
Afectados por los constantes bloqueos, directivos de esa empresa exigieron por todos los medios posibles que se aplicará la ley a los taxistas.
Con el paso de los años y la modernización del país en varios aspectos, los bloqueos que afectaban a esa empresa y la imagen de la isla desaparecieron.
Sin embargo, el conglomerado de empresas de la familia Molina sigue siendo prestador unico de servicios en algunos rubros muy sensibles para los cozumeleños.
Por ejemplo, sus transbordadores son los únicos que transportan a la isla todos los productos que consume la población y la industria turística.
En ese rubro las cosas no han cambiado en la isla y el tema cobra particular relevancia por la decisión de la empresa de aumentar 15% las tarifas que aplica en su servicio de transbordadores desde Punta Venado.
Justicia pedía la empresa en los 90. Libertad y condiciones de competencia exigía a las autoridades.
Lo mismo claman los cozumeleños, que están ciertos en que si hubiera otras condiciones en el mercado, que si hubiera otras empresas ofertando los mismos servicios, Aviomar lo pensaría dos veces antes de afectar los bolsillos de los cozumeleños.
La Ley de Competencia Económica que se aprobó ayer tiene un area de oportunidades enorme en la isla.
Los encargados de velar, generar competencia y combatir los monopolios deben darse una vuelta por Cozumel.
Aviomar debe ser congruente entre lo que exigía en los 90 y lo que es capaz de ofrecer ahora para apoyar a quienes han sido su principal sustento desde siempre: los cozumeleños.
Platea
Respuesta a la trivia sobre el alcalde quintanarroense que recibió un Ferrari a cambio de autorizar dos gasolineras el trienio pasado es Julián Ricalde Magaña y el empresario agradecido, Ricardo Vega Serrador.
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